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ARRUGAO | Nuestro blog | El café torrefacto en España

EL CAFÉ TORREFACTO EN ESPAÑA

El consumo de café ha pasado de generación en generación por su exquisito aroma, su sabor auténtico y sus propiedades - la más apreciada, la energética.

Es normal que lo hayas probado de distintas maneras, desde americano hasta combinado. Este último, se suele hacer con leche y otros ingredientes similares y se suele tomar a cualquier hora del día.

Sin embargo, pese a todo, en la actualidad se ha extendido una forma diferente de procesar el café. Estamos hablando del café torrefacto. Una práctica, desgraciadamente, demasiado frecuente en algunos países, incluido España.

En este artículo intentaremos contarte todo sobre el café torrefacto en España. Desde el que, pasando por el por qué y como solucionarlo o evitarlo.

¿Qué es el café torrefacto?

El café torrefacto es, en pocas palabras, el resultado de la mezcla de granos de café con azúcar. Esto es, ya de por si, alarmante puesto que el azúcar es algo que debe ser consumido a conciencia, y poca gente sabe que consume azúcar de forma involuntaria con cada taza de café que se bebe - en el caso de hablar del café torrefacto, claro.

El café torrefacto es, sin duda, un tema polémico. El café torrefacto suele asociarse con un producto de baja calidad, aunque no existe relación directa entre la calidad del grano y el azúcar que se le añada. Sin embargo, el hecho de recubrir granos de café de mala calidad con azúcar ha sido una casualidad determinante.

El café torrefacto es, en gran medida, el culpable de que el consumidor español suela asociar el café con una bebida negra y amarga, que a veces sienta mal al estómago.

Debido a la falta de información de los consumidores y las formas de procesar el café, es muy habitual encontrarnos con este tipo de café en España, y no se suelen evaluar diferentes opciones. Debes considerar que la razón por la que consumir café torrefacto no es recomendado, además de por la ingesta involuntaria de azúcar, es porque se pierden, o queman, los sabores esenciales del café.

El café torrefacto en España

Existen distintas teorías sobre el por qué del café torrefacto en España. Lo cierto, es que todas llegan a la misma conclusión y es que empezó a recurrirse a este proceso durante o tras los períodos de guerra. Es decir, a mediados del siglo pasado - en este caso. El país estaba pasando por dificultades y era complicado conseguir insumos, entre los cuales estaba el café.

El poco café que se conseguía se mezclaba con azúcar para conseguir un mayor rendimiento y un tono más "apetecible". Por eso, los comerciantes y fabricantes acarrearon esta práctica a lo largo de muchos años, hasta que se hizo costumbre - incluso ahora, habiendo pasado la época en cuestión y estar viviendo épocas de paz.

El azúcar cuando se tuesta o quema, se torna amarga. Por eso, el café torrefacto, tostado recubierto de azúcar, es amargo. La culpa no es del café, es del azúcar. Su aspecto es brillante, caramelizado.

Otro de los motivos principales que justifican el por qué del proceso del café torrefacto es la humedad. El café y la humedad no se llevan bien, y recubrir los granos de café con una fina película de azúcar era una buena solución. El problema, es que por tiempo y coste, a la hora de tostar, no se retiraba dicha película de azúcar, por lo que se tostaban ambos productos a la vez.

El café torrefacto tiene un sabor distinto

El café torrefacto tiene un sabor muy diferente al que se consume de forma natural. Evidentemente, la influencia del azúcar se nota tras el primer trago - es una bebida amarga y fuerte.

La sensación con la que te encontrarás de es amargor, un sabor demasiado fuerte que posiblemente no te guste, llegando incluso a causar problemas estomacales y de nerviosismo a quienes lo consumen.

Respecto al aspecto, el café torrefacto también es diferente - es mucho más oscuro que lo normal, llegando casi al negro. En ARRUGAO te recomendamos - aunque es cuestión de gustos - que escojas granos de café con un color marrón madera, no marrón oscuro casi negro. Aquí se conjugan dos factores, el proceso de tueste y el azúcar que recubre los granos de café torrefacto.

Con un tueste ligero, te aseguras de poder apreciar mejor los sabores del café. Y con la ausencia de azúcar en los granos, tendrás una bebida mucho más suave y nada amarga.

Cuando las personas prueban un café natural, que no es torrefacto, se sorprenden por la suavidad de su sabor y los detalles de su aroma. Recuerda, el café no es amargo ni sabe a quemado.

El café torrefacto y la salud

Aunque no existen estudios científicos que demuestren que el café torrefacto es dañino para la salud, si nos preocupa la desinformación. Es importante saber lo que consumimos y saber escoger nuestros productos, para ser conscientes en todo momento de lo que comemos o bebemos.

El café torrefacto lleva azúcar y esto no es algo que la gente suela conocer. Esto sí es alarmante.


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